Neuraltherapie
Extremidad superior
En la extremidad superior existen numerosos cuadros clínicos que pueden tratarse con gran éxito mediante la terapia neural según Huneke.
También en este caso, la recopilación minuciosa de la anamnesis y la exploración clínica exhaustiva revisten una importancia decisiva. Además de un examen centrado en los síntomas (por ejemplo, dolor de codo), siempre debe realizarse una evaluación de la columna vertebral y un examen para detectar puntos gatillo miofasciales activos. A menudo ya se dispone de resultados de técnicas de imagen (por ejemplo, resonancia magnética) o, si es necesario, el médico especialista en terapia neural los solicita él mismo.
Al igual que en las extremidades inferiores (véase allí), uno de los mayores retos consiste en diferenciar las molestias radiculares (provocadas en la mayoría de los casos por la presión sobre la raíz nerviosa próxima a la columna vertebral, p. ej., en caso de hernia discal) de las pseudoradiculares. Esto se debe a que, de lo contrario, el tratamiento no abordaría las causas reales y podrían llevarse a cabo intervenciones quirúrgicas con los riesgos que estas conllevan.
Las indicaciones típicas (selección)
- Periartritis humeroescapular aguda o crónica
- Anquilosis parcial o total del hombro («hombro congelado»)
- Bursitis subacromial
- Síndrome de pinzamiento y síndrome del supraespinoso
- «Hombro calcificado»
- Omartrosis
- Artrosis de la articulación AC
- Codo de tenista y de golfista (epicondilitis radial y cubital del húmero, respectivamente)
- Síndrome del túnel carpiano (también tras cirugía)
- Rizartrosis
- Dolores de origen desconocido en la mano
- Inflamaciones de las vainas tendinosas (tendovaginitis)
- Dedo en resorte (tendovaginitis estenosante)
- Poliartrosis de los dedos (Heberden y Bouchard)
- La enfermedad de Sudeck (morbus Sudeck o síndrome de dolor regional complejo (SDRC) de tipo 1 y 2)
- Todos los cuadros dolorosos tras una intervención quirúrgica